Mi divorcio duró casi 6 años, y gasté varios cientos de miles de pesos. Sin contar que durante todo ese tiempo estuve alejado de mi hija y no supe nada de ella.
Hablé con como 10 abogados en 4 ciudades diferentes del país. 8 de esos 10 no hicieron absolutamente nada, solo me robaron dinero y atrasaron el proceso.
Mi divorcio involucró 3 países diferentes. La embajada tuvo que intervenir. Fue un proceso larguísimo y cansadísimo, pero al final gané la primera etapa.
Si yo hubiera sabido en el 2020 lo que sé ahora, mi divorcio hubiera sido mucho más sencillo, barato y rápido, y mi relación con mi hija sería mucho mejor. Todo ese tiempo perdido nadie me lo puede regresar.